La incomodidad: Esa amiga que buscamos silenciar

 ¿Cuándo fue la última vez que tuviste una conversación incómoda?

En un mundo que cada vez se hace más a nuestra medida, gracias a la curaduría de redes sociales y al santo algoritmo, corremos el riesgo de refugiarnos solo en territorio familiar. Creamos un santuario aséptico que nos permite evitar aquello que nos produce incomodidad. Como si estar incómodos fuera algo intrínsecamente negativo. El problema está en que es en dicha sensación de inquietud que podemos encontrar oportunidades de crecimiento y de enriquecer nuestra vida. 

Como soy comunicadora y no psicóloga, llevaremos esta idea a nuestras conversaciones. Tener que dar una crítica, pedir algo y expresar lo que sentimos, suele sacarnos de nuestra zona de comodidad. Escuchar a una persona que tiene una visión diferente a nosotros nos puede llevar a sentir lo suficientemente incómodos para querer escapar de esa conversación. Pero en la vida "real" ese silenciar o bloquear de redes sociales no siempre es beneficioso. 

Como dice Tim Ferris:

“El éxito de una persona en la vida puede normalmente medirse por el número de conversaciones incómodas que está dispuesta a tener”

¿Cómo puedes negociar mejores condiciones en tu trabajo o relaciones si no lo comunicas?

¿Cómo vas a ampliar tu perspectiva si no estás dispuesto a escuchar opiniones o datos que te contradicen?

¿Cómo lograrás relaciones más auténticas y profundas si evitas ser vulnerable?

La próxima vez que sientas ese dolor de barriga nervioso, corazón que palpita fuerte y el deseo de quedarte callado o evadir una conversación, en lugar de buscar la ruta de escape, en lugar de huir de la incomodidad, acércate a ella como si fuera la llave para un futuro mejor. Lo es.




Abracadabra: Creas como hablas

La palabra Abracadabra, reservada para cuentos infantiles o leyendas, está más cerca de la realidad de lo que imaginas. Abracadabra significa "yo creo, como hablo" y la neurociencia está de acuerdo con esa afirmación.

Resulta que usamos el lenguaje no solo para entender la realidad, sino para crearla.

Nuestras palabras, literalmente, le dan forma a nuestro cerebro. El neurocientífico Dr. Andrew Newberg y el experto en comunicación, Robert Waldman, explican que "una simple palabra tiene el poder de influenciar la expresión de genes que regulan el estrés físico y emocional".

Otro estudio realizado en Massachusetts General Hospital*, también corroboró esta potencialidad, cuando los participantes luego de repetir palabras significativas como "amor" o "paz", activaron genes de reducción del estrés.

Lo contrario sucede con palabras que provocan miedo como "pobreza", "enfermedad" o "muerte". Estimulan el cerebro negativamente, e incluso aunque esos pensamientos o palabras no tengan una base real, otras partes del cerebro como la Amígdala reaccionan a fantasías como si fueran hechos reales que están sucediendo en el presente.

Entonces, ¿Cómo puedes usar tus palabras para crear la realidad que deseas?

1. Interrumpe los patrones de palabras negativas en tu mente. Pausa ese diálogo interno mediante la atención plena, respira profundo y regresa tu conciencia a lo que estés físicamente haciendo en ese momento. Camina, ponte agua fría en la cara o escucha una canción.

Practicar Mindfulness es otra manera, científicamente estudiada, de empezar a relacionarnos mejor con esos pensamientos.

2. Cambia tu lenguaje. No todas las palabras están creadas igual. La fundadora de la Psicología Positiva, Barbara Fredrickson, descubrió que debemos generar por lo menos 3 pensamientos positivos, para equilibrar 1 expresión de negatividad.

Luego de identificar e interrumpir el patrón de palabras negativas, reemplázalas por expresiones positivas y repítelas de forma lenta y consciente.

Reemplaza el "debo" con el "puedo". "Debo hacer ejercicio" versus "Puedo hacer ejercicio". En el primer modelo usamos la palabra como orden y obligación, lo que puede traducirse en resistencia y en el segundo la usamos como oportunidad y posibilidad, lo que puede traducirse en gratitud.

Transforma tu perspectiva: En lugar de decirte "No puedo hacerlo" o "No sirvo para esto" a "Esto es un reto pero sigo aprendiendo y lo lograré"

Tu cerebro ama demostrarte que estás en lo correcto. Lleva las afirmaciones positivas a un nuevo nivel preguntándote "¿Por qué?". Noah St. John´s en su libro "Affirmations" lo recomienda. Ejemplo: "Este será un gran día" versus "¿Por qué este día será cada vez mejor?


Recuerda, creas como hablas y es mi intención que estos consejos te ayuden a usar la comunicación que tienes contigo mismo como una herramienta de transformación positiva.




* Genomic counter-stress changes induced by the relaxation response. Dusek JA, Otu HH, Wohlhueter AL, Bhasin M, Zerbini LF, Joseph MG, Benson H, Libermann TA. PLoS One. 2008 Jul 2;3(7):e2576.

¿Le temes a hablar en público?


Se acerca Halloween y hay pocas cosas más escalofriantes que tener que enfrentarte a una audiencia que te mira atentamente. Sea cara a cara o con la virtualidad actual, superar el miedo a hablar en público es una de las razones por las cuales mis clientes me contratan desde hace más de 10 años.

Ni tú, ni mis clientes están solos en ese terror.

Ser sorprendido con un ataque terrorista, que te roben la identidad...y hablar en público. ¿Qué tienen en común estos tres hechos? Fueron parte del top 5 en un estudio realizado por la Universidad de Chapman en Estados Unidos, en el que los participantes respondieron a la pregunta: ¿Qué es lo que más temes?

En este artículo te comparto 3 tips para que empieces a enfrentar a este "monstruo":

1. Reconoce el miedo como algo natural


Para empezar debemos reconocer que un poco de ansiedad es algo bueno porque nos obliga a estar más alertas y preocuparnos de realizar un buen trabajo. Más que erradicarla por completo, lo que debemos hacer es aprender a manejarla para que no se salga de control y nos anule.

Ni bien sientas que tu respiración se agita, que tu estómago se hace nudo, reconoce esas sensaciones por lo que son. Identifica tu ansiedad, salúdala y acéptala como algo natural, producto de que estás por hacer algo significativo. Esto se llama Mindful Attention y aunque no va a borrar tus nervios, sí va a permitir que no se desborden.

2. Cambia el "branding"

Resulta que la parte de nuestro cerebro que se activa cuando algo nos da miedo, es la misma que enciende sus circuitos cuando algo nos emociona. Esto es evidente desde una perspectiva comunicacional y sensorial: Cuando estamos emocionados hablamos más rápido, cuando estamos asustados también. Cuando estamos emocionados nos late más rápido el corazón, cuando estamos asustados también.

Podemos hacer nuestro miedo más manejable, cuando cambiamos la etiqueta de "esto que siento es miedo" = aversión por "esto que siento es emoción por hacer algo diferente" = expansión.

3. ¡Respira!

Nuestra respiración la tenemos siempre a la mano y ¡es gratis! Inhalar y exhalar profundamente nos ayuda a calmarnos puesto que está relacionado con el sistema nervioso central. Además, al sentir como el aire entra y sale de nuestro cuerpo estamos regresando al momento presente y alejándonos de los miedos que recorren nuestra mente.

El truco para que la respiración funcione como arma caza fantasmas es que tu exhalación sea más extensa y lenta que tu inhalación. Si te ayuda, intenta contar los tiempos: Inhalas en 4 tiempos, retienes por 5 y exhalas en 6 o cuánto prefieras.


Espero que estos consejos te sean de mucha utilidad y que tu próxima intervención en público, sea más llena de inspiración que de temor. Solo es cuestión de practicar y serás un presentador poderoso.

¿Qué colores de ropa usar al hacer presentaciones?

La próxima vez que abras tu clóset para seleccionar qué ropa usar para dar una presentación, utiliza el color como parte de tu estrategia comunicacional.

Los colores que usas al presentar o hablar frente a la cámara, son un elemento clave según el tipo de mensaje que buscas transmitir o las emociones que quieres despertar en tu audiencia.

Para seleccionar el color ideal, considera 👇🏼

1️⃣ ¿Qué emoción quieres despertar en tu audiencia?

2️⃣ ¿Cuál es el contexto de tu presentación?

3️⃣ ¿Cómo te sientes al usar determinados colores?

Para comunicar seriedad, confianza y madurez se suelen favorecer colores neutros o tonos oscuros 🖤 Negro, azul marino, verde oliva, gris o crema.

Lo siento pero, no puedo imaginarme a Steve Jobs haciendo sus famosas presentaciones vestido de color verde limón.

Usar vestuario sin estampados, brillos o colores muy llamativos también ayudará a que el público se concentre en tu mensaje y lenguaje no verbal 👀

Si lo que quieres es despertar pasión y comunicar fuerza, el rojo es tu aliado 🔥 No en vano, las señales de peligro o las ofertas que buscan llamar nuestra atención, suelen ser de color rojo.

¿Cuál de las personas en esta imagen llamó primero tu atención?

Para transmitir calma y serenidad, ciertas gamas del color verde son ideales. Esta es una de las razones por las cuáles estar en naturaleza o tener plantas en nuestro hogar, nos relaja.

Otro color que comunica calma y suavidad es el rosa.

Nota cuánto suaviza el tono rosa a Malala Yousafzai, especialmente si la contrastas con los colores oscuros en los trajes de atrás.

El púrpura es un color tradicionalmente asociado con la realeza y la espiritualidad

Al momento de hacer presentaciones, no existen colores “buenos” o “malos”, el color ideal para tu exposición depende de lo que quieras conseguir producto de ella.

#ComunicaConVero

Sobre - vivir - en pandemia

Ser asesora y capacitadora independiente en una pandemia mundial, ha sido uno de los mayores retos en mis 10 años de carrera.

Cuando empezó el 2020, todo brillaba en mi trabajo, el año parecía bien encaminado. Estaba dando una serie de talleres presenciales para Primax a nivel nacional. De pronto, empezamos a escuchar sobre cómo el Coronavirus se acercaba a Ecuador. Ingenuamente seguía armando las carpetas para mi siguiente taller mientras veía documentales sobre lo que sucedía en China. Llegó marzo y esas carpetas solo quedaron para ser guardadas en mi bodega.
 
Todo quedó en pausa. ¿Cómo iba a poder continuar si lo que caracterizaba a mi trabajo era poder interactuar cara a cara encerrados en un salón? ¿Cómo seguir adelante si ni mis propios clientes sabían que iba a pasar después? ¿Cómo sobrevivir?
 
Muchos capítulos de series en Netflix y galletas horneadas en casa después, supe que no podía resistirme al cambio y que la mejor forma de adaptarme a él era usar la tecnología a mi favor.

Modifiqué mis capacitaciones para que puedan ser didácticas incluso de forma virtual. Con Primax, continuamos los talleres creando una serie de vídeos muy prácticos y concisos, al estilo de Coursera. Con el resto de mis clientes, usamos Zoom o Teams para poder comunicarnos y tener una experiencia lo más cercana posible pero sin ponernos en riesgo.
 
La tecnología me permitió llegar no solo a clientes en todo el país, sino incluso hasta en Australia, gracias a BYD. Llego al final de este 2020 y puedo decir que he capacitado a más de 200 voceros y profesionales en el desarrollo de sus habilidades de comunicación. Estudios jurídicos, bancos nacionales, ministerios públicos, profesionales independientes y grandes empresas, como La Fabril, hicieron posible que este año continuara brillando laboralmente para mí, con o sin pandemia.
 
Gracias por seguir caminando y aprendiendo junto a mí. Juntos, podemos ir más allá de la incertidumbre y el miedo.
 
Que podamos despedir este 2020 con la convicción de que tenemos la capacidad de adaptarnos a nuestras circunstancias y usar las dificultades para evolucionar. Que el año por venir nos llene de esperanza de un futuro mejor. ¡Felices fiestas!


Pre - pandemia
Tiempos pre - pandemia, sonreídos y cercanos.


Durante pandemia, usando la tecnología a nuestro favor.

3 minutos de tranquilidad mental

Quizás les sorprendió el título de este post, pero quienes han participado en mis talleres saben que siempre hay una sección dedicada al cultivo de mindfulness o atención plena. Esto se refiere a la capacidad de estar presentes en nuestro cuerpo y mente, sin juzgar. Sintonizar con lo que sucede ahora, sin distraernos con el pasado o proyectarnos al futuro.

El regresar a estar presentes nos ayuda con nuestra comunicación y a gestionar mejor las emociones al momento de hablar en público. Además, hay una vasta cantidad de estudios científicos que avalan mindfulness como una herramienta de bienestar y salud.

Para lograr practicar mindfulness, una técnica recomendada es la meditación. Ahora, sé que cuando leen esa palabra, algunos pensarán que se trata de poner "la mente en blanco", una práctica esotérica o tener que obligatoriamente sentarse incómodo en el piso. Éste es el momento para quitarnos esos prejuicios.

El tipo de meditación que les recomiendo lo que invita es a concentrarnos en un aspecto, como la respiración, de forma sostenida. Observar nuestros pensamientos y sensaciones, sin crítica y cuando notamos que nos distraemos, de forma gentil regresamos la atención a la respiración. La meditación es a la mente, lo que el ejercicio es al cuerpo. Y así como el ejercicio, para que sea efectivo debemos implementarlo poco a poco pero de forma constante.

Por eso, les quiero compartir esta meditación guiada que encontré y me pareció muy favorable. Dura solo 3 minutos, y si necesitan pueden empezar con menor cantidad de tiempo: https://www.youtube.com/watch?v=0eiQQL4cWIM

Si practican todos los días, esos 3 minutos de tranquilidad mental irán sumando, hasta que incluso momentos de presión y estrés, se vuelvan más amigables. Se admirarán de cómo reaccionan diferente en situaciones que antes les resultaban conflictivas. Ese es el poder de la atención plena, en nuestra comunicación y en la vida.

 
No solo les escribo desde la teoría, he podido evidenciar los efectos de la atención plena en mi vida gracias a la práctica diaria durante 6 años.

 

¿Qué estudiaría si volviera a empezar?

Diario Expreso me hizo esta pregunta para su suplemento especial sobre educación. Les comparto mi respuesta, porque volvería a estudiar comunicación. Esta profesión me ha traído muchas alegrías y satisfacciones, especialmente cuando veo a mis clientes felices porque lo que aprenden en mis talleres o coaching los ayuda a desarrollar su habilidad al comunicarse ya sea interpersonalmente, por escrito o al hablar en público.