Algo que he notado una y otra vez al desarrollar la comunicación de mis clientes, es que justo el ejercicio que les incomoda practicar al punto de querer evitarlo es aquél que los va a llevar al siguiente nivel.
Los que hablan muy rápido se aburren si les toca practicar su vocalización, los que no manejan su lenguaje corporal se cohíben de ejercicios que los hagan mover el cuerpo y los que tienen miedo escénico, pues evitan por completo el escenario.
Y tiene todo el sentido, porque usualmente nos gusta aquello que resulta natural para nosotros o que no representa un riesgo. Pero en la incomodidad está el crecimiento que buscamos.
Esa realización la he tomado para mi vida también. Cuando sé que hay algo que deseo mejorar, la forma más rápida de saber el siguiente paso es reconocer qué actividad o decisión estoy postergando porque me resulta poco agradable. No hay misterio. Es simple: hacer lo que no quiero me llevará a donde sueño llegar.
P.D. Ilustro con un recuerdo que me sacó de mi zona de comodidad: Disfrazarme de Jedi para una Conferencia de Ventas inspirada en Star Wars. ¡La fuerza nos acompañó!
