El poder del silencio

 Seguro te ha pasado que estás en una conversación grupal y, de pronto, la interacción queda en pausa. Un silencio que poco a poco se siente ensordecedor hasta que alguien tiene la clemencia de sacar cualquier tema para llenarlo. El clima, una serie de Netflix o, si está con ánimos de polémica, quizás algo de política.

La realidad es que el silencio es tan incómodo como útil, cuando sabemos gestionarlo. Nos ayuda a proyectar seguridad y mantener la atención del público:

  1. Antes y después de una pregunta: Pausar te permite tanto poner en orden tus ideas como dar un cierre contundente sin darle vueltas a la respuesta.

  2. En una presentación, al comunicar algún dato relevante, una pausa de un par de segundos permite que el público procese y quizás hasta pueda disfrutar mejor la información.

  3. Usar el silencio en lugar de muletillas es más limpio para tu dicción y comunica mayor autodominio.

Practicar sentirte más cómodo con el silencio es uno de los retos que debes asumir si quieres ser un comunicador poderoso.

Y quizás, como yo, empieces incluso a disfrutarlo.



Hacer lo que no quieres

Algo que he notado una y otra vez al desarrollar la comunicación de mis clientes, es que justo el ejercicio que les incomoda practicar al punto de querer evitarlo es aquél que los va a llevar al siguiente nivel.

Los que hablan muy rápido se aburren si les toca practicar su vocalización, los que no manejan su lenguaje corporal se cohíben de ejercicios que los hagan mover el cuerpo y los que tienen miedo escénico, pues evitan por completo el escenario.

Y tiene todo el sentido, porque usualmente nos gusta aquello que resulta natural para nosotros o que no representa un riesgo. Pero en la incomodidad está el crecimiento que buscamos.

Esa realización la he tomado para mi vida también. Cuando sé que hay algo que deseo mejorar, la forma más rápida de saber el siguiente paso es reconocer qué actividad o decisión estoy postergando porque me resulta poco agradable. No hay misterio. Es simple: hacer lo que no quiero me llevará a donde sueño llegar.


P.D. Ilustro con un recuerdo que me sacó de mi zona de comodidad: Disfrazarme de Jedi para una Conferencia de Ventas inspirada en Star Wars. ¡La fuerza nos acompañó!




 
















El poder de comunicar

Si estás leyendo esto, probablemente sabes que hablar en público es parte indispensable de mi trabajo. Desde hace 15 años (hasta a mí me asombra que llevo tanto tiempo en esto).

Uno de mis talleres preferidos es guiar a otros profesionales para que también hablen en público con seguridad para progresar en sus carreras.

Hablo en público para enseñar a hablar en público. Y sé que, al hacerlo, el conocimiento se transmite no sólo por lo académico o los ejercicios, sino por cómo lo hago.

Siempre he sentido que, en ese intercambio de intención y atención, hay una especie de iniciación. Un poder que es transferido a mi audiencia.

A veces, me preocupa lo que harán con ese nuevo poder. Pero quizás eso está para otro post. En este, quiero recordarte que hablar en público bien, realmente bien, puede cambiar tu vida.

Y que, en mi Taller de Presentaciones Poderosas, te enseño cómo hacerlo realidad. Está disponible para empresas, en sesiones personalizadas y talleres abiertos al público (si quieres ser el primero en saber nuevas fechas, registra tu correo en www.veronicarosemena.com).


¿Estás listo para descubrir el poder de tu comunicación?