El poder del silencio

 Seguro te ha pasado que estás en una conversación grupal y, de pronto, la interacción queda en pausa. Un silencio que poco a poco se siente ensordecedor hasta que alguien tiene la clemencia de sacar cualquier tema para llenarlo. El clima, una serie de Netflix o, si está con ánimos de polémica, quizás algo de política.

La realidad es que el silencio es tan incómodo como útil, cuando sabemos gestionarlo. Nos ayuda a proyectar seguridad y mantener la atención del público:

  1. Antes y después de una pregunta: Pausar te permite tanto poner en orden tus ideas como dar un cierre contundente sin darle vueltas a la respuesta.

  2. En una presentación, al comunicar algún dato relevante, una pausa de un par de segundos permite que el público procese y quizás hasta pueda disfrutar mejor la información.

  3. Usar el silencio en lugar de muletillas es más limpio para tu dicción y comunica mayor autodominio.

Practicar sentirte más cómodo con el silencio es uno de los retos que debes asumir si quieres ser un comunicador poderoso.

Y quizás, como yo, empieces incluso a disfrutarlo.



Hacer lo que no quieres

Algo que he notado una y otra vez al desarrollar la comunicación de mis clientes, es que justo el ejercicio que les incomoda practicar al punto de querer evitarlo es aquél que los va a llevar al siguiente nivel.

Los que hablan muy rápido se aburren si les toca practicar su vocalización, los que no manejan su lenguaje corporal se cohíben de ejercicios que los hagan mover el cuerpo y los que tienen miedo escénico, pues evitan por completo el escenario.

Y tiene todo el sentido, porque usualmente nos gusta aquello que resulta natural para nosotros o que no representa un riesgo. Pero en la incomodidad está el crecimiento que buscamos.

Esa realización la he tomado para mi vida también. Cuando sé que hay algo que deseo mejorar, la forma más rápida de saber el siguiente paso es reconocer qué actividad o decisión estoy postergando porque me resulta poco agradable. No hay misterio. Es simple: hacer lo que no quiero me llevará a donde sueño llegar.


P.D. Ilustro con un recuerdo que me sacó de mi zona de comodidad: Disfrazarme de Jedi para una Conferencia de Ventas inspirada en Star Wars. ¡La fuerza nos acompañó!




 
















El poder de comunicar

Si estás leyendo esto, probablemente sabes que hablar en público es parte indispensable de mi trabajo. Desde hace 15 años (hasta a mí me asombra que llevo tanto tiempo en esto).

Uno de mis talleres preferidos es guiar a otros profesionales para que también hablen en público con seguridad para progresar en sus carreras.

Hablo en público para enseñar a hablar en público. Y sé que, al hacerlo, el conocimiento se transmite no sólo por lo académico o los ejercicios, sino por cómo lo hago.

Siempre he sentido que, en ese intercambio de intención y atención, hay una especie de iniciación. Un poder que es transferido a mi audiencia.

A veces, me preocupa lo que harán con ese nuevo poder. Pero quizás eso está para otro post. En este, quiero recordarte que hablar en público bien, realmente bien, puede cambiar tu vida.

Y que, en mi Taller de Presentaciones Poderosas, te enseño cómo hacerlo realidad. Está disponible para empresas, en sesiones personalizadas y talleres abiertos al público (si quieres ser el primero en saber nuevas fechas, registra tu correo en www.veronicarosemena.com).


¿Estás listo para descubrir el poder de tu comunicación?









La voz que nace del corazón

 "Vero, siento que no logro conectar con el público como quisiera a pesar de que tengo una buena presentación y creo que uso bien mi lenguaje corporal".


Esta duda de un cliente es muy común y sucede cuando vemos la comunicación netamente desde el reino mental. Decir lo correcto, usar las manos como viste en un vídeo o incluso: un diseño de ppt creado por la mejor IA.


La realidad es que los seres humanos conectamos no solo con las palabras, sino con la emoción y energía subyacente detrás de ellas. Para poder despertar y movilizar ese magnetismo, tener las ideas claras en nuestra cabeza no es suficiente. Debemos activar la presencia y la voz que nace desde nuestro centro. Desde el corazón.


Esta es una de las revelaciones más importantes que he tenido luego de 15 años de dar asesorías y talleres de comunicación y oratoria a nivel internacional. No importa de dónde seas, todos los humanos conectamos desde esa fuerza vital.


Y esa es la clave que voy a enseñar en mi nueva clase de Oratoria Inspirada ❤️‍🔥


Una clase intensiva y práctica que puedes tomar en el grupo de enero presencial en Guayaquil o en sesiones personalizadas.


Es el complemento perfecto si ya tomaste mi curso de Presentaciones Poderosas, o un nuevo punto de partida en el camino a convertirte en tu mejor versión como expositor.


Para más información escribe a info@veronicarosemena.com, al 0984884555 o déjame tu correo en los comentarios.




La paradoja del control: por qué mi gatita se queda enganchada y tú en blanco

Hay algo que mi gatita Manchitas repite cada vez, aunque no le funcione: Se queda enganchada con su garrita en algo y en el estrés de estar atrapada jala hacia atrás empeorando la situación. Se desespera y jala más. No funciona. La ayudo a quedarse quieta y luego a desengancharse hacia adelante. Paz. 

Verla hoy repetir lo mismo después del desayuno, me inspiró a este post porque muchas veces a mis clientes o quizás a ti, querido lector, te pase lo mismo. No con tus garritas pero con tu comunicación. Tienes que hablar en público, responder una pregunta o quizás tener una conversación y te quedas en blanco. Tu primera reacción es la de Manchitas, querer forzarte a decir algo, a dejar de estar atrapado. Pero, al igual que mi gata estás entrando a lo que el psicólogo Daniel Wegner llamó la "Paradoja del control", the ironic process theory. 

Esta teoría lo que nos explica es que mientras más intentamos forzar el control de un proceso mental bajo presión, más probable es que falle. En estados de estrés, el esfuerzo mental adicional interfiere con la fluidez del cerebro, especialmente en funciones como el habla, la memoria y la creatividad. 

¿Qué lo resuelve? 

No hacer lo que tu ansiedad te impulsa a hacer sino lo contrario. Pausar, respiración consciente, volver a tu cuerpo (extra recomendado este post que publiqué sobre nuestro cuerpo como aliado) y regresar a una idea central.

Esto sumado a un trabajo personal que te permita disminuir esa presión y expectativa que te hace llegar a ese punto en primer lugar. ¿Qué historia te estás contando? 

Me despido con esta foto de Manchitas para que la recuerdes la próxima vez que pienses que mayor presión, te va a dar mejores resultados. Ya vemos, que no siempre es así.






Pequeñas acciones, grandes resultados

 “Soy malo hablando en público”, “Soy miedoso para exponer”, “Soy pésimo comunicando”.

He escuchado muchas variaciones de esas afirmaciones a lo largo de estos casi 14 años de carrera. Y aunque no hay una varita mágica que te transforme en Obama de la noche a la mañana, siempre les digo que son esos pequeños cambios y ejercicios que vamos incorporando que nos ayudan a ganar confianza y a vernos a nosotros mismos bajo una nueva luz.

Hoy les comparto las palabras de Aitor García que espero les inspiren también en su camino a ser comunicadores poderosos:

La forma en que nos autopercibimos y/o nos 𝑖𝑑𝑒𝑛𝑡𝑖𝑓𝑖𝑐𝑎𝑚𝑜𝑠 cambia en función de lo que ℎ𝑎𝑐𝑒𝑚𝑜𝑠 y de las consecuencias, en sentido amplio, que ello tiene.

Permitidme ilustrarlo con una historia:

P. verbaliza haber sido siempre un niño tímido y temeroso, incapaz de socializar. También verbaliza haber sufrido "bullying" en el colegio, y se da cuenta de que no es como es 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑖́, de que tiene 𝑟𝑎𝑧𝑜𝑛𝑒𝑠 para ser tímido y temeroso.

Pero, pese a haber incorporado esto en su discurso y saber que es 𝑎𝑠𝑖́ por una serie de circunstancias, que ha cambiado hasta llegar a ser 𝑎𝑠𝑖́, no cree posible nuevos cambios a mejor; y tampoco, dice, tiene energías para soportar el esfuerzo que ello conlleva.

En el momento en que inicia esta historia, P. apenas sale de su casa para "lo justo y necesario", esto es, para tirar la basura, para comprar y para pasear escuetamente a su perrete. Y experimenta mucha ansiedad, cada vez más, cuando sale.

Pero pese a decir no tener esperanza ni energía, algo en él le impulsa a buscar ayuda. Un estado de 𝑝𝑟𝑖𝑣𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 muy potente es a veces motivación suficiente.

Damos un pequeño salto y pasamos directamente a la acción. Como P. va siempre mirando al suelo cuando sale y no media palabra con nadie porque dice que no le sale la voz, lo que empieza a hacer es alzar un poco la vista y fijarla en un punto concreto a la altura de los hombros...esto para ayudarle a fijar la atención, y, cuando se topa con alguno de sus vecinos, hará un saludo cabeceando hacia abajo, como esos de "quitarse el sombrero". Y será un alivio inmediato, pero también una victoria. Porque ahora la conducta de agachar la cabeza, aunque topográficamente igual, tiene una consecuencia muy distinta: está saludando. Y luego volverá a elevarla a ese punto concreto a la altura de los hombros.

Fijaos que hemos elegido una conducta que supone un esfuerzo mínimo.

Bueno, de repente P. está saludando a todos sus vecinos. Y mirando más al frente. Como pasear a su perrete es algo que le encanta, aprovechamos para ampliar el paseo y aumentar las oportunidades de interaccionar con vecinos cuando se siente con soltura.

El discurso privado de P. es muy distinto ahora. Es capaz de sentirse a gusto con las cosas que decide empezar a hacer, y se siente "en paz" con las cosas que, dice, no son para él.

Los cambios no son en aspectos grandilocuentes, son pequeñitos y pueden ser, en apariencia, irrisorios. Pero estos cambios insignificantes van transformando 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑠𝑜𝑚𝑜𝑠, porque 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠 (nos decimos que) 𝑠𝑜𝑚𝑜𝑠 no es sino lo que ℎ𝑎𝑐𝑒𝑚𝑜𝑠



Resaca electoral y sus aprendizajes

Lo primero que voy a pedirte es que antes de leer este texto respires profundo y exhales despacio. Si participaste en mis talleres tienes hasta técnicas para elegir tu preferida. Respira porque compartir sobre comunicación, cuando hay política de por medio, no suele favorecer intercambios productivos. 

Los resultados electorales en Ecuador llegaron y los que esperaban una victoria en primera vuelta y una diferencia abismal, se dieron cuenta que la realidad se impone más allá de lo que ciertos analistas, encuestadoras o nuestros propios sesgos nos quieran hacer creer.


¿Qué lecciones - comunicacionales - nos deja esta resaca electoral?

 

  1. Para ser persuasivos, debemos ser capaces de comprender las motivaciones, miedos y esperanzas del otro. Eso solo podemos lograrlo leyendo y escuchando a personas que piensan distinto, sin desmerecerlos. Si solo te rodeas de lo mismo, no te extrañe que te falte perspectiva de la realidad. Si leer esto te irrita, respira de nuevo. 
  1. Cada que repites expresiones como “vota bien”, la persona lee eso desde SU visión de lo que significa votar bien, reafirmando su posición que puede ser perfectamente contraria a la tuya. Debemos construir significados comunes, ¿qué significa votar bien?
  1. Si insultas a otro, solo lo harás afianzarse en su voto, produciendo el efecto contrario que buscas.
  1. Si creas una expectativa y no la cumples, es peor el efecto. Si anuncias victorioso que ganas en una vuelta o con gran diferencia, así logres algo positivo, el público queda con un sabor a derrota. Toma esa lección para cuando promociones un producto, idea o servicio.
  1. Un liderazgo se construye comunicando, especialmente en los momentos difíciles. Me pareció un error que Daniel Noboa, no hable directamente a sus votantes ayer luego de conocerse los resultados. Eso solo refuerza la imagen ante el votante de estar ausente en momentos clave. Se crea un patrón, algo que se repite y luego será difícil de cambiar. Aparecer hoy con esta foto, también fue un error: Está dando la espalda a su electorado. Todo comunica. 

    6. Uno de los pilares de nuestra habilidad para persuadir es el
Ethos. Nuestra credibilidad y ética. Ya lo dijo Aristóteles. Puedes hablar muy bonito, pero si por intereses personales manipulas la realidad para favorecer a un candidato, el valor de tu palabra ante el público decrecerá.

Nos quedan dos meses más de campaña, y espero que estos aprendizajes te permitan navegarlos usando tu comunicación con mayor sabiduría y persuasión. Gracias por leerme.

 

Y si llegaste hasta el final de este post, aprovecho para recordarte que este mes tengo mi clase intensiva sobre los secretos del lenguaje corporal. Didáctica y divertida, llena de ejemplos para saber cómo “leer” a los demás y expresarte con tu cuerpo positivamente.

Fecha: Miércoles 19 de febrero
Modalidad: Virtual
Horario: 18h30 a 20h30
Inversión: $ 40 USD

Escríbeme para más información
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El lenguaje no verbal de los candidatos

¿Cómo utilizan su comunicación no verbal los políticos? ¿Cómo pueden usarla de mejor manera? ¿Cómo esto también te beneficia a ti?

El canal digital SamboNews me invitó a una entrevista sobre el lenguaje no verbal de los candidatos a la Presidencia en Ecuador.


Les dejo el link a la entrevista completa porque también hay consejos que te van a servir así no quieras ser presidente 🎙️


A partir del minuto 52: Sambo News 26 de noviembre 2024 - YouTube


El equilibrio de un presentador poderoso

Una de las formas más efectivas de mejorar tu expresión corporal al hacer presentaciones o comunicarte, es trabajar en tu alineación corporal.

La alineación corporal es el equilibrio adecuado de tu postura y movimientos del cuerpo. Estar alineado te da la sensación de estar centrado, más seguro y en calma. Permite que tus gestos tengan mayor gracia y fluidez.

A menudo, cuando buscamos tener una postura recta, lo que hacemos es inflar el torso y moverlo hacia adelante generando un desequilibrio. Los nervios al hablar en público, también nos sacan de balance corporal porque empezamos a movernos en el puesto bamboleando las caderas, alternando el peso entre un pie y otro.

La buena noticia es que podemos mejorar nuestra alineación corporal.


¿Cómo lograrlo?

🔸 Desarrolla tu conciencia corporal gracias a prestar atención a tu postura en el presente. Puedes grabarte hablando de pie para apreciarlo mejor. Existen también meditaciones de “escaneo corporal” gratuitas en páginas como You Tube que te ayudarán a tener esa presencia plena en cada parte de tu cuerpo.

🔸 Al estar parado, siente tus pies en el suelo, separa tus piernas al ancho de las caderas, respira profundo y al exhalar contrae el diafragma (a la altura del ombligo) notando que tu pelvis esté centrada. Luego, imagina que un hilo estira tu columna hacia arriba. Rota los hombros ligeramente hacia atrás, pero relajados.

🔸 Realiza prácticas de estiramiento, yoga o pilates. Mejor aún si al hacerlas, sientes con atención cada movimiento.

🔸Finalmente una de mis formas preferidas de desarrollar mi alineación corporal: Danzar. 

Espero que estos consejos te ayuden a estar en tu centro, para comunicar con más calma y fuerza.




P.D.

Si quieres profundizar en tu estudio de la comunicación, realizar presentaciones poderosas y descubrir los secretos del lenguaje corporal, tengo capacitaciones para empresas, talleres abiertos al público y sesiones personalizadas.

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Tu mundo y el mío

¿Qué piensas de que haya ganado Trump? 

Hice el ejercicio de leer en redes todo el espectro de esa respuesta y el resultado me dejó pensando en algo que tiene mucho tiempo rondándome: ¿Cuál es la mejor forma para lograr que alguien comparta o por lo menos se acerque a nuestras causas? ¿Cómo convivir en una sociedad que parece estar cada vez más polarizada? 

Todos tenemos una versión del mundo ideal. Qué es correcto y qué no. Qué causas hay que apoyar y cuáles abandonar. Para lograr que esos ideales se cumplan, no basta con creer que son lo justo. Para hacer que la realidad refleje nuestra versión favorita, necesitamos que más personas compartan esa visión y estén dispuestas a poner su esfuerzo, dinero y voto para crearla. Toca lidiar con otros mundos. Las versiones de la realidad que otros desean implementar.

Aquí es dónde, utilizada con sabiduría, la comunicación puede cumplir su razón de ser. Communicare: poner en común. La comunicación para crear un puente entre tu mundo y el mío. Para lograrlo, debemos distinguir entre comunicar nuestras ideas como una demanda: ¡Hay que hacer algo!, DEBEN tener empatía, ESTO es lo justo, lo correcto, lo moral, a expresarnos para despertar el interés mediante la curiosidad y la persuasión. 

Es ingenuo pensar que, solo indignados demandando atención, lograremos conseguirla para nuestros fines de forma sostenible. A menos que tengas un arma, y a veces ni así, no puedes forzar a alguien a compartir tu mundo ideal. Debe viajar de forma voluntaria. 

Me gusta como lo expresa el curador de las charlas TED, Chris Anderson: 

"Es mucho más fácil atrapar al público haciendo de la charla un intento de resolver un intrigante embrollo que convirtiéndola en una súplica a los asistentes para que se impliquen en algo. En el primer caso, la charla parece un regalo que se ofrece. En el segundo, una petición"

Y al igual que con los regalos, la mejor forma de encontrar el que le va a gustar al otro es conociéndolo. Por eso, cuando te escribo sobre despertar la curiosidad, me refiero no solo a la curiosidad de la persona que te escucha sino a tu propia apertura mental para observar visiones distintas. De lo contrario solo nos volvemos cajas de resonancia, construyendo muros infranqueables en lugar de puentes.

Creo que el futuro de nuestra civilización depende de ello. 

"La comunicación nació para el desarrollo y supervivencia de la humanidad en su conjunto. Solo con humanidad se puede entender la comunicación y solo con humanidad la comunicación dará los frutos para los que fue creada".

- Tomás Pascual Gómez-Cuétera

¿Le temes a hablar en público?

Ya que estamos octubre y para combinar con la temporada de Halloween, usaré este post para explorar un miedo recurrente que enfrentan mis clientes: el temor de hablar en público o frente a la cámara. 

Si ese es tu fantasma, lo primero que debes saber es que no estás solo porque es un miedo universal. Tener que exponer frente a otros, activa nuestros sistemas límbico y simpático (que no es muy simpático que digamos), encargados de la supervivencia y procesos emocionales. Algo en nosotros equipara presentar con riesgo mortal y se dispara la reacción de parálisis, huida o quizás hasta lucha. Se elevan la Adrenalina y el Cortisol, la famosa hormona del estrés. Esa es la explicación científica de porqué te late más el corazón, te sudan las manos y te tiembla la voz. 

¿Qué hacer con eso? 

Ciertamente la respuesta instintiva del cuerpo no nos sirve. Ni quedarnos congelados, ni salir corriendo del salón y peor pelearnos con la audiencia. Luchar por medio de la razón con lo que sentimos, tampoco es la mejor idea. ¿Quién se ha calmado cuando le dicen "cálmate"? 

La respuesta está en el antídoto al sistema simpático: el parasimpático. Aquel que se encarga de traer la calma y bajar la adrenalina. Hay muchas formas de activarlo, todas trabajando directamente con el cuerpo. Te comparto algunas: 

- Técnicas de respiración profunda. 

- Sacudir el cuerpo y actividades físicas que ayuden a drenar el exceso de adrenalina.

- Estiramientos corporales conscientes. 

- Automasajes. 

Esto debe ser parte de tu rutina de confianza y calma antes de hablar en público o frente a la cámara. Míralo como calentar antes de hacer ejercicio. Es lo que te prepara para estar más relajado y poder lucirte. 

Finalmente, recuerda que así practiques 100 respiraciones diafragmáticas es normal que quede un rezago de nervios cuando hacemos algo que nos saca de la zona de confort. Es humano. Usa esos pocos nervios que quedan como una dosis de motivación para prepararte y para conectar con una perspectiva de curiosidad y exploración frente a un reto. Al fin y al cabo, y esta es la última ciencia lo prometo, el circuito cerebral que se activa cuando algo nos asusta, es el mismo que se activa cuando algo nos emociona. Empieza a cambiarle el branding que le das a lo que sientes y verás resultados distintos.

Hasta aquí llego, ahora te toca practicar lo aprendido. Vamos a cazar fantasmas. 






El cuerpo como medicina

Para cada enfermedad humana, hay en algún lugar del mundo una planta que es la cura, dice Rudolf Steiner, y le creo. Le creo tanto que voy a permitirme llevar esa declaración al territorio de mi especialidad: la comunicación y la oratoria. 

Creo que, dentro de nuestro propio ecosistema corporal, podemos encontrar la cura para las aflicciones que nos afectan al momento de lidiar con el estrés de relacionarnos o hablar en público. La medicina para regular ese subidón de Cortisol y Adrenalina que nos hace temblar la voz, latir rápido el corazón o doler la barriga, está en nosotros también.

A veces, nuestro cerebro la activa automáticamente. El humano está estresado, dice el sistema límbico. Hay que calmarlo, así que vamos a hacer que realice gestos apaciguadores: que se acaricie la cara, el cuello, el pelo. Funciona, aunque esos movimientos no son ideales si queremos comunicar seguridad y mayor claridad cuando estamos en público. Sin embargo, nos dan una pista interesante: podemos hablarle al cuerpo a través del cuerpo. Ahí donde las palabras no son suficientes (¿a quién alguna vez le ha calmado que le digan "cálmate"?), el tacto, lo kinestésico y el movimiento consciente hacen la diferencia.

Mi recomendación entonces es que empieces a incorporar a tu vida, ejercicios que te permitan usar tu cuerpo como medicina. Especialmente, antes de realizar una presentación o tener una conversación difícil. Te dejo esta lista de ideas por explorar: 

- Respiración: el truco está en la exhalación, debe ser más larga que la inhalación. Una opción que han estudiado mucho recientemente es el suspiro cíclico. Respiras por la nariz dos veces seguidas, la primera más profunda, la segunda más corta y luego exhalas todo el aire, vaciándote por completo. Preferible por la boca. Hay muchos ejercicios más que puedes buscar en línea.  

- Ejercicio: digamos que cualquier ejercicio nos ayuda a exorcizar parte del estrés. Pero, si queremos, además, lograr mayor conciencia corporal y gracia al comunicar, te recomiendo favorecer disciplinas como la danza (mi favorita), el yoga, y en general, estirar el cuerpo atendiendo cada movimiento. 


- Chi Kung o Qi Gong: práctica corporal china con 4.000 años de antigüedad que consiste en movimientos suaves y controlados para equilibrar la energía del cuerpo y la mente. La considero una meditación en movimiento. Puedes encontrar vídeos en You Tube muy fáciles de hacer. 

- Meditación de scan corporal: nos permite traer la atención a cada parte de nuestro cuerpo para conectar con cómo se está sintiendo y liberar posibles nudos o tensiones. 

Espero que estos consejos te ayuden a ver que la forma en que usas tu cuerpo puede ser la medicina que estabas buscando. Sea para ser un mejor comunicador o una mejor persona. 



 

La lógica de entrada es la lógica de salida

La lógica de entrada es la lógica de salida. Principio de primacía. La primera impresión es la que cuenta.

Estas ideas vienen a mi mente luego de ver el Debate Presidencial en Ecuador. Es casi injusto que esos primeros momentos al hablar en público, en los que los nervios están más alterados y la adrenalina a tope, sean aquellos que pueden marcar el resto de nuestra intervención.

Pero así es la vida y la Oratoria, así que mi recomendación siempre será prepararte no solo en lo que vas a decir sino en cómo te quieres sentir. Para lograrlo debes establecer una rutina o por lo menos un ejercicio lo suficientemente poderoso para regular esa adrenalina y fortalecer tu confianza antes de salir al escenario. 

La forma en que lo describo en mis talleres es "hablarle al cuerpo a través del cuerpo" y a lo que me refiero con eso, es que no puedes pretender calmar tus nervios solo con palabras bonitas o ideas lógicas. En ese momento, tu ser más racional está siendo secuestrado. Así que toca regresar a lo primario: el movimiento corporal, la respiración y la imaginación. 

Practicar técnicas como meditación o Mindfuless, la habilidad de estar presentes sin engancharnos con nuestros pensamientos o emociones, también te pueden ayudar, especialmente a lidiar con sorpresas desagradables o preguntas inesperadas. Estoy segura que para los candidatos Bolivar Armijos, Luisa Gonzalez, Otto Sonnenholzner y hasta a la moderadora Gisella Bayona, estas prácticas de relajación y gestión emocional les hubieran servido en el debate. 

Antes de tu próxima presentación o conversación, revisa tu lógica de entrada y asegúrate que sea memorable...para bien. 

 



La incomodidad: Esa amiga que buscamos silenciar

 ¿Cuándo fue la última vez que tuviste una conversación incómoda?

En un mundo que cada vez se hace más a nuestra medida, gracias a la curaduría de redes sociales y al santo algoritmo, corremos el riesgo de refugiarnos solo en territorio familiar. Creamos un santuario aséptico que nos permite evitar aquello que nos produce incomodidad. Como si estar incómodos fuera algo intrínsecamente negativo. El problema está en que es en dicha sensación de inquietud que podemos encontrar oportunidades de crecimiento y de enriquecer nuestra vida. 

Como soy comunicadora y no psicóloga, llevaremos esta idea a nuestras conversaciones. Tener que dar una crítica, pedir algo y expresar lo que sentimos, suele sacarnos de nuestra zona de comodidad. Escuchar a una persona que tiene una visión diferente a nosotros nos puede llevar a sentir lo suficientemente incómodos para querer escapar de esa conversación. Pero en la vida "real" ese silenciar o bloquear de redes sociales no siempre es beneficioso. 

Como dice Tim Ferris:

“El éxito de una persona en la vida puede normalmente medirse por el número de conversaciones incómodas que está dispuesta a tener”

¿Cómo puedes negociar mejores condiciones en tu trabajo o relaciones si no lo comunicas?

¿Cómo vas a ampliar tu perspectiva si no estás dispuesto a escuchar opiniones o datos que te contradicen?

¿Cómo lograrás relaciones más auténticas y profundas si evitas ser vulnerable?

La próxima vez que sientas ese dolor de barriga nervioso, corazón que palpita fuerte y el deseo de quedarte callado o evadir una conversación, en lugar de buscar la ruta de escape, en lugar de huir de la incomodidad, acércate a ella como si fuera la llave para un futuro mejor. Lo es.




Abracadabra: Creas como hablas

La palabra Abracadabra, reservada para cuentos infantiles o leyendas, está más cerca de la realidad de lo que imaginas. Abracadabra significa "yo creo, como hablo" y la neurociencia está de acuerdo con esa afirmación.

Resulta que usamos el lenguaje no solo para entender la realidad, sino para crearla.

Nuestras palabras, literalmente, le dan forma a nuestro cerebro. El neurocientífico Dr. Andrew Newberg y el experto en comunicación, Robert Waldman, explican que "una simple palabra tiene el poder de influenciar la expresión de genes que regulan el estrés físico y emocional".

Otro estudio realizado en Massachusetts General Hospital*, también corroboró esta potencialidad, cuando los participantes luego de repetir palabras significativas como "amor" o "paz", activaron genes de reducción del estrés.

Lo contrario sucede con palabras que provocan miedo como "pobreza", "enfermedad" o "muerte". Estimulan el cerebro negativamente, e incluso aunque esos pensamientos o palabras no tengan una base real, otras partes del cerebro como la Amígdala reaccionan a fantasías como si fueran hechos reales que están sucediendo en el presente.

Entonces, ¿Cómo puedes usar tus palabras para crear la realidad que deseas?

1. Interrumpe los patrones de palabras negativas en tu mente. Pausa ese diálogo interno mediante la atención plena, respira profundo y regresa tu conciencia a lo que estés físicamente haciendo en ese momento. Camina, ponte agua fría en la cara o escucha una canción.

Practicar Mindfulness es otra manera, científicamente estudiada, de empezar a relacionarnos mejor con esos pensamientos.

2. Cambia tu lenguaje. No todas las palabras están creadas igual. La fundadora de la Psicología Positiva, Barbara Fredrickson, descubrió que debemos generar por lo menos 3 pensamientos positivos, para equilibrar 1 expresión de negatividad.

Luego de identificar e interrumpir el patrón de palabras negativas, reemplázalas por expresiones positivas y repítelas de forma lenta y consciente.

Reemplaza el "debo" con el "puedo". "Debo hacer ejercicio" versus "Puedo hacer ejercicio". En el primer modelo usamos la palabra como orden y obligación, lo que puede traducirse en resistencia y en el segundo la usamos como oportunidad y posibilidad, lo que puede traducirse en gratitud.

Transforma tu perspectiva: En lugar de decirte "No puedo hacerlo" o "No sirvo para esto" a "Esto es un reto pero sigo aprendiendo y lo lograré"

Tu cerebro ama demostrarte que estás en lo correcto. Lleva las afirmaciones positivas a un nuevo nivel preguntándote "¿Por qué?". Noah St. John´s en su libro "Affirmations" lo recomienda. Ejemplo: "Este será un gran día" versus "¿Por qué este día será cada vez mejor?


Recuerda, creas como hablas y es mi intención que estos consejos te ayuden a usar la comunicación que tienes contigo mismo como una herramienta de transformación positiva.




* Genomic counter-stress changes induced by the relaxation response. Dusek JA, Otu HH, Wohlhueter AL, Bhasin M, Zerbini LF, Joseph MG, Benson H, Libermann TA. PLoS One. 2008 Jul 2;3(7):e2576.

¿Le temes a hablar en público?


Se acerca Halloween y hay pocas cosas más escalofriantes que tener que enfrentarte a una audiencia que te mira atentamente. Sea cara a cara o con la virtualidad actual, superar el miedo a hablar en público es una de las razones por las cuales mis clientes me contratan desde hace más de 10 años.

Ni tú, ni mis clientes están solos en ese terror.

Ser sorprendido con un ataque terrorista, que te roben la identidad...y hablar en público. ¿Qué tienen en común estos tres hechos? Fueron parte del top 5 en un estudio realizado por la Universidad de Chapman en Estados Unidos, en el que los participantes respondieron a la pregunta: ¿Qué es lo que más temes?

En este artículo te comparto 3 tips para que empieces a enfrentar a este "monstruo":

1. Reconoce el miedo como algo natural


Para empezar debemos reconocer que un poco de ansiedad es algo bueno porque nos obliga a estar más alertas y preocuparnos de realizar un buen trabajo. Más que erradicarla por completo, lo que debemos hacer es aprender a manejarla para que no se salga de control y nos anule.

Ni bien sientas que tu respiración se agita, que tu estómago se hace nudo, reconoce esas sensaciones por lo que son. Identifica tu ansiedad, salúdala y acéptala como algo natural, producto de que estás por hacer algo significativo. Esto se llama Mindful Attention y aunque no va a borrar tus nervios, sí va a permitir que no se desborden.

2. Cambia el "branding"

Resulta que la parte de nuestro cerebro que se activa cuando algo nos da miedo, es la misma que enciende sus circuitos cuando algo nos emociona. Esto es evidente desde una perspectiva comunicacional y sensorial: Cuando estamos emocionados hablamos más rápido, cuando estamos asustados también. Cuando estamos emocionados nos late más rápido el corazón, cuando estamos asustados también.

Podemos hacer nuestro miedo más manejable, cuando cambiamos la etiqueta de "esto que siento es miedo" = aversión por "esto que siento es emoción por hacer algo diferente" = expansión.

3. ¡Respira!

Nuestra respiración la tenemos siempre a la mano y ¡es gratis! Inhalar y exhalar profundamente nos ayuda a calmarnos puesto que está relacionado con el sistema nervioso central. Además, al sentir como el aire entra y sale de nuestro cuerpo estamos regresando al momento presente y alejándonos de los miedos que recorren nuestra mente.

El truco para que la respiración funcione como arma caza fantasmas es que tu exhalación sea más extensa y lenta que tu inhalación. Si te ayuda, intenta contar los tiempos: Inhalas en 4 tiempos, retienes por 5 y exhalas en 6 o cuánto prefieras.


Espero que estos consejos te sean de mucha utilidad y que tu próxima intervención en público, sea más llena de inspiración que de temor. Solo es cuestión de practicar y serás un presentador poderoso.

¿Qué colores de ropa usar al hacer presentaciones?

La próxima vez que abras tu clóset para seleccionar qué ropa usar para dar una presentación, utiliza el color como parte de tu estrategia comunicacional.

Los colores que usas al presentar o hablar frente a la cámara, son un elemento clave según el tipo de mensaje que buscas transmitir o las emociones que quieres despertar en tu audiencia.

Para seleccionar el color ideal, considera 👇🏼

1️⃣ ¿Qué emoción quieres despertar en tu audiencia?

2️⃣ ¿Cuál es el contexto de tu presentación?

3️⃣ ¿Cómo te sientes al usar determinados colores?

Para comunicar seriedad, confianza y madurez se suelen favorecer colores neutros o tonos oscuros 🖤 Negro, azul marino, verde oliva, gris o crema.

Lo siento pero, no puedo imaginarme a Steve Jobs haciendo sus famosas presentaciones vestido de color verde limón.

Usar vestuario sin estampados, brillos o colores muy llamativos también ayudará a que el público se concentre en tu mensaje y lenguaje no verbal 👀

Si lo que quieres es despertar pasión y comunicar fuerza, el rojo es tu aliado 🔥 No en vano, las señales de peligro o las ofertas que buscan llamar nuestra atención, suelen ser de color rojo.

¿Cuál de las personas en esta imagen llamó primero tu atención?

Para transmitir calma y serenidad, ciertas gamas del color verde son ideales. Esta es una de las razones por las cuáles estar en naturaleza o tener plantas en nuestro hogar, nos relaja.

Otro color que comunica calma y suavidad es el rosa.

Nota cuánto suaviza el tono rosa a Malala Yousafzai, especialmente si la contrastas con los colores oscuros en los trajes de atrás.

El púrpura es un color tradicionalmente asociado con la realeza y la espiritualidad

Al momento de hacer presentaciones, no existen colores “buenos” o “malos”, el color ideal para tu exposición depende de lo que quieras conseguir producto de ella.

#ComunicaConVero

Sobre - vivir - en pandemia

Ser asesora y capacitadora independiente en una pandemia mundial, ha sido uno de los mayores retos en mis 10 años de carrera.

Cuando empezó el 2020, todo brillaba en mi trabajo, el año parecía bien encaminado. Estaba dando una serie de talleres presenciales para Primax a nivel nacional. De pronto, empezamos a escuchar sobre cómo el Coronavirus se acercaba a Ecuador. Ingenuamente seguía armando las carpetas para mi siguiente taller mientras veía documentales sobre lo que sucedía en China. Llegó marzo y esas carpetas solo quedaron para ser guardadas en mi bodega.
 
Todo quedó en pausa. ¿Cómo iba a poder continuar si lo que caracterizaba a mi trabajo era poder interactuar cara a cara encerrados en un salón? ¿Cómo seguir adelante si ni mis propios clientes sabían que iba a pasar después? ¿Cómo sobrevivir?
 
Muchos capítulos de series en Netflix y galletas horneadas en casa después, supe que no podía resistirme al cambio y que la mejor forma de adaptarme a él era usar la tecnología a mi favor.

Modifiqué mis capacitaciones para que puedan ser didácticas incluso de forma virtual. Con Primax, continuamos los talleres creando una serie de vídeos muy prácticos y concisos, al estilo de Coursera. Con el resto de mis clientes, usamos Zoom o Teams para poder comunicarnos y tener una experiencia lo más cercana posible pero sin ponernos en riesgo.
 
La tecnología me permitió llegar no solo a clientes en todo el país, sino incluso hasta en Australia, gracias a BYD. Llego al final de este 2020 y puedo decir que he capacitado a más de 200 voceros y profesionales en el desarrollo de sus habilidades de comunicación. Estudios jurídicos, bancos nacionales, ministerios públicos, profesionales independientes y grandes empresas, como La Fabril, hicieron posible que este año continuara brillando laboralmente para mí, con o sin pandemia.
 
Gracias por seguir caminando y aprendiendo junto a mí. Juntos, podemos ir más allá de la incertidumbre y el miedo.
 
Que podamos despedir este 2020 con la convicción de que tenemos la capacidad de adaptarnos a nuestras circunstancias y usar las dificultades para evolucionar. Que el año por venir nos llene de esperanza de un futuro mejor. ¡Felices fiestas!


Pre - pandemia
Tiempos pre - pandemia, sonreídos y cercanos.


Durante pandemia, usando la tecnología a nuestro favor.

3 minutos de tranquilidad mental

Quizás les sorprendió el título de este post, pero quienes han participado en mis talleres saben que siempre hay una sección dedicada al cultivo de mindfulness o atención plena. Esto se refiere a la capacidad de estar presentes en nuestro cuerpo y mente, sin juzgar. Sintonizar con lo que sucede ahora, sin distraernos con el pasado o proyectarnos al futuro.

El regresar a estar presentes nos ayuda con nuestra comunicación y a gestionar mejor las emociones al momento de hablar en público. Además, hay una vasta cantidad de estudios científicos que avalan mindfulness como una herramienta de bienestar y salud.

Para lograr practicar mindfulness, una técnica recomendada es la meditación. Ahora, sé que cuando leen esa palabra, algunos pensarán que se trata de poner "la mente en blanco", una práctica esotérica o tener que obligatoriamente sentarse incómodo en el piso. Éste es el momento para quitarnos esos prejuicios.

El tipo de meditación que les recomiendo lo que invita es a concentrarnos en un aspecto, como la respiración, de forma sostenida. Observar nuestros pensamientos y sensaciones, sin crítica y cuando notamos que nos distraemos, de forma gentil regresamos la atención a la respiración. La meditación es a la mente, lo que el ejercicio es al cuerpo. Y así como el ejercicio, para que sea efectivo debemos implementarlo poco a poco pero de forma constante.

Por eso, les quiero compartir esta meditación guiada que encontré y me pareció muy favorable. Dura solo 3 minutos, y si necesitan pueden empezar con menor cantidad de tiempo: https://www.youtube.com/watch?v=0eiQQL4cWIM

Si practican todos los días, esos 3 minutos de tranquilidad mental irán sumando, hasta que incluso momentos de presión y estrés, se vuelvan más amigables. Se admirarán de cómo reaccionan diferente en situaciones que antes les resultaban conflictivas. Ese es el poder de la atención plena, en nuestra comunicación y en la vida.

 
No solo les escribo desde la teoría, he podido evidenciar los efectos de la atención plena en mi vida gracias a la práctica diaria durante 6 años.