El poder del silencio

 Seguro te ha pasado que estás en una conversación grupal y, de pronto, la interacción queda en pausa. Un silencio que poco a poco se siente ensordecedor hasta que alguien tiene la clemencia de sacar cualquier tema para llenarlo. El clima, una serie de Netflix o, si está con ánimos de polémica, quizás algo de política.

La realidad es que el silencio es tan incómodo como útil, cuando sabemos gestionarlo. Nos ayuda a proyectar seguridad y mantener la atención del público:

  1. Antes y después de una pregunta: Pausar te permite tanto poner en orden tus ideas como dar un cierre contundente sin darle vueltas a la respuesta.

  2. En una presentación, al comunicar algún dato relevante, una pausa de un par de segundos permite que el público procese y quizás hasta pueda disfrutar mejor la información.

  3. Usar el silencio en lugar de muletillas es más limpio para tu dicción y comunica mayor autodominio.

Practicar sentirte más cómodo con el silencio es uno de los retos que debes asumir si quieres ser un comunicador poderoso.

Y quizás, como yo, empieces incluso a disfrutarlo.



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